Picos de Europa, las cumbres del cielo. 17-19 de Septiembre de 2021.

Un cielo despejado, un clima suave y un paraíso de curvas… un gran fin de semana estaba asegurado. 

Para sentir la esencia del lugar, inauguramos este viaje con la visita guiada y degustación en la Cueva del Queso, seguida de una estupenda cena de grupo para empezar a conocernos.

DÍA 1

Comenzamos atravesando el desfiladero más grande de España, el Desfiladero de la Hermida. Continuando por el puerto de San Glorio, hasta llegar al famoso mirador del corzo. Una parada obligada para dsifrutar de las vistas que nos ofrece.

Puerto San Glorio
Mirador del Corzo

Otra subida, algo menos conocida, para visitar el “monumento al oso pardo”, en el collado de Llesba. Desde allí, la espectacular panorámica siempre te invita a admirar. 

Collado de Lesba
Monumento Oso Pardo

Cambiamos el asfalto asturiano por el leonés, con previsión de llegar al columpio de Riaño. Las vistas del embalse, “los fiordos leoneses” y el nuevo Riaño, se combinan en una imágen para el recuerdo. Un momento que no olvidaremos.

Riaño

Continuamos por el puerto del Ponton para unirlo con el desfiladero de los bellos, situado al límite entre León y Asturias. Dificil describir con palabras la belleza visual que nos ofrece ese recorrido.

Desfiladero de los Beyos

Tocaba para a comer y saborear su típica gastronomía. Tras esta parada, nos dispusimos a cruzar el Parque Natural de Ponga. Sin embargo, una inesperada lluvia nos hizo replantear la ruta, optando por un recorrido más directo, no por ello menos espectacular.  

Carreteras poco transitadas, entre pueblos, huertas, ganado nos enseñaron la verdadera esencia de Picos de Europa. La magia de los lugares se encuentrra en los rincones más escondidos.

Nuestra siguiente parada fue Cangas de Onís. Para la mayoría de los turistas, es conocida por su famoso Puente Romano. Para los turistas moteros, además, conocida por su moto de piedra. 

Cangas de Onís

Seguimos la ruta hasta llegar a Covadonga. Con la moto bien aparcada, llegó el momento de adentrarnos en la historia y tradición de Asturias. La basilica de Covadonga nos esperaba, imponente, rodeada de bosques y montañas.

Subida a Covadonga
Covadonga

DÍA 2

El día empezó pronto, madrugón necesario para poder subir a los Lagos Enol y Ercina con nuestras propias motos. Pero sabáimos que iba a merecer la pena.

Según lo previsto, ¡la barrera estaba abierta! Disfrutamos de una ruta difícil de mejorar, esa subida a los lagos es… simplemente alucinante.

Lago Enol

Era tanto el disfrute que optamos por no parar, realizar la subida sintiéndolo todo desde nuestras motos. El lago Enol fue todo un espectáculo, continuamos hasta que… ¡imprevisto! Un cielo más despejado de lo habitual, consiguió que demasiados turistas quisieran ver los lagos. Resultado, no pudimos acceder al segundo lago, los parkings no tenían más capacidad. 

¿Y si lo visitamos a pie?, esa idea no caló muy hondo. Mientras valorábamos las opciones, conocimos a varios moteros en la misma situación. Allí, charlando de lo que más nos gusta, disfrutamos del momento. 

Continuamos la ruta, bajando hacia el mirador de la reina, la panorámica que brinda no deja indiferente a nadie. Parada para inmortalizar ese idílico paisaje y respirar aire puro. Uno de esos momentos que no quieres que termine nunca.

Mirador de la Reina

Pero teníamos que continuar, nos esperaban más destinos. Avanzamos entre valles, montañas, pueblos…hasta el popular Chiringuito motero de Arriondas. Además de un buen almuerzo, allí siempre se coincide con otros moteros/as y el intercambio de aventuras hace que sea un lugar para volver. 

Chiringuito de Arriondas

De nuevo en ruta, hacia el mirador del Fitu. Ese cielo despejado que nos hizo difícil la subida al segundo lago, nos permitió admirar el mar y montañas desde este conocido mirador. Difícil expresar con palabras todo lo que llegas a sentir en ese lugar. Inigualable.

Mirador del Fitu

Tras ese espectáculo para la vista, continuamos rumbo a La Cuevona. Desde la moto todo se vive de una manera intensa, y atravesar esta cueva sobre nuestras máquinas es una experiencia única que queríamos vivir. 

La Cuevona

Despacio, disfrutando cada metro de esta particular cueva en dos ocasiones, cogimos rumbo a Ribadesella.

De manera estratégica, la ruta planteada nos llevó a carreteras poco conocidas, entrando a Ribadesella atravesando su ría, desde la mejor posición posible. 

Hacia Ribadesella

Tras degustar una tradicional comida, en Ribadesella finalizó este viaje repleto de anécdotas. 

Las expectativas de este viaje eran inmensas, pero sin duda, se superaron gracias a la gran compañía de Víctor, Richard y David. Desde el principio, la complicidad del grupo provocó grandes momentos, desconocidos al inicio de este viaje, mucho más que compañeros de ruta al finalizarlo. ¡Esperamos volver a veros pronto!. 

En 2022, retomaremos Picos de Europa, las cumbres del cielo. Un destino al que siempre quieres volver, un destino perfecto para descubrir desde tu moto.

Nos vemos en la carretera!!

2 Respuestas

  1. Victor dice:

    La verdad que supero todas expectativas recorriendo,comida,estancia,compañía,organización,incluso tiempo todo de DIEZ

  2. Juan dice:

    Espectacular, me encanta

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